Marta Barrachina Mateu, presidenta de la Diputación Provincial de Castellón
Marta Barrachina Mateu nació en Vall d’Alba en 1982, es Técnica en Educación Infantil y madre de una niña, Martina. Es la primera mujer que preside la Diputación Provincial de Castellón en sus 203 años de historia. Alcaldesa de Vall d’Alba, donde ejerce su mandato desde 2015, es activa, decidida y con gran capacidad de trabajo. En mayo de 2021, tras trabajar durante más de veinte años al servicio del Partido Popular desde la base, se convirtió en la primera mujer elegida para presidir el PP en la provincia de Castellón. El amor y la entrega por la provincia son sus principales motivaciones, con inversiones históricas en materia hídrica, carreteras o servicios sociales en sus primeros dos años al frente del Gobierno provincial, así como una sensibilidad especial hacia los municipios más pequeños, que son la verdadera razón de ser de la Diputación que preside.
Es la primera mujer en presidir la Diputación Provincial de Castellón tras las elecciones de mayo de 2023. ¿Qué significado tiene para usted este hito y cómo afronta esta etapa de liderazgo institucional?
Es una responsabilidad y un gran orgullo. Y lo que es más importante, una oportunidad única para hacer lo que más me apasiona: trabajar por nuestra provincia y por todos los castellonenses. Ser mujer no ha supuesto nunca un obstáculo en mi trabajo, pero soy consciente de que no siempre es así, por lo que la enseñanza en valores y en igualdad de género debe garantizar a generaciones futuras, como la de mi hija, el triunfo del derecho como principio universal entre las personas.
¿Qué prioridades se ha marcado para este mandato al frente de la Diputación?
La gestión a pie de calle, el valor de los municipios más pequeños y su defensa inspiran mi trabajo al frente de la Diputación Provincial de Castellón. Soy de las que creo que el mundo rural tiene un poder infinito y gracias a él, mi provincia, Castellón, es afortunada. Esa bandera forma parte de mi identidad, porque he crecido con ella. Y sé lo importante que es resolver pequeñas dificultades para avanzar y crecer día a día. Que te sientas escuchado y que alguien te dé la mano para saber que estás dispuesto a ayudarle, lo es todo. Ese es el principio que guía mi propósito al frente del Gobierno Provincial. Su trayectoria política comenzó -y continúa como alcaldesa- en Vall d’Alba
¿Qué aprendizajes de la gestión local lleva ahora consigo a nivel provincial?
En un municipio es donde la política adquiere su verdadero significado. Somos la primera puerta a la que llaman los vecinos cuando tienen cualquier tipo de problema y la relación con ellos es, además de cercana, constante. La Diputación vuelve a estar ahora al servicio de toda la provincia y de todos los castellonenses, sin sectarismos ni partidismos, dando soluciones a problemas tan vitales como la garantía del agua o la mejora de las carreteras con inversiones que hace muchísimos años que no se veían en esta provincia.
¿Cuáles crees que son los principales desafíos territoriales que enfrenta Castellón en estos momentos?
La ganadería, la pesca y la agricultura merecen contar con el respaldo firme y constante de las instituciones estatales. Es fundamental que se impulse el desarrollo de sectores clave para Castellón, como la industria, apostando por sus fortalezas económicas y capacidades. Para lograrlo, es necesario contar con un Ejecutivo presente, consciente de nuestras realidades y verdaderamente comprometido con el territorio. Y también es de máxima prioridad confiar en el enorme potencial turístico que ofrecen tanto el interior como nuestras costas, cuidando y preservando estos espacios en lugar de erosionarlos, para proteger un patrimonio que forma parte de nuestra identidad. En este sentido, hemos dado un paso decisivo en Les Corts, con la aprobación de una ley valenciana que defiende y protege nuestro litoral y que representa un paso importante en la dirección adecuada. El compromiso con nuestra provincia se demuestra con hechos, y por eso seguiremos trabajando con determinación para defender y promover todo lo que hace única a nuestra tierra. La provincia cuenta con un tejido industrial potente en sectores como la cerámica, el cemento o la logística.
¿Qué papel debe jugar la Diputación en el impulso y acompañamiento de estas actividades económicas clave?
La Diputación Provincial tiene un papel esencial como motor de impulso, coordinación y acompañamiento a las actividades económicas clave del territorio. Desde esta institución, el objetivo es claro: apoyar, facilitar y promover el crecimiento sostenible de estas industrias. Esto implica colaborar activamente con los ayuntamientos, las asociaciones empresariales y los propios sectores productivos para detectar necesidades, mejorar infraestructuras, agilizar trámites y atraer inversiones. En el caso concreto de la cerámica, que representa más del 30% del empleo y el 32,2% del PIB provincial, resulta prioritario seguir trasladando a todas las administraciones, incluido el Gobierno de España, la importancia de contar con ayuda y apoyo. Desde la Diputación estamos liderando ese diálogo institucional, actuando como altavoz. No obstante, nos encontramos en un momento en el que la provincia sigue a la espera de respuestas y recursos por parte del Estado, es más importante que nunca que la Diputación se mantenga firme en su compromiso con el desarrollo industrial, actuando con visión estratégica y en defensa de lo que es justo para Castellón. Élite Cementos es una de las empresas comprometidas con el desarrollo local y la sostenibilidad en Castellón.
¿Cómo valora el papel de empresas como esta en la colaboración público-privada y en el progreso de la provincia?
Las empresas son un motor económico de nuestra provincia. Crean empleo, generan riqueza y garantizan el bienestar de los castellonenses. Nuestra provincia es líder gracias al empeño y sacrificio de quienes arriesgan sus capitales para generar ocupación y desarrollo. Y este Gobierno Provincial ejerce de fiel aliado de este tejido económico que es vital para el avance de nuestra tierra. Y para que este poder no decaiga, las instituciones debemos ser aliadas de su empeño. Desde la Diputación alentamos la inversión, fomentamos las sinergias entre el tejido público y privado e incentivamos el desarrollo, por que cuanto mejor le vaya a nuestro tejido industrial, mejor le irá a la provincia. Con este objetivo acabamos de firmar junto a la Generalitat Valenciana y la Cámara de Comercio un convenio para revitalizar la economía de la provincia. Contamos con el mejor territorio y con un potencial económico más que demostrado y la unión de sinergias es fundamental para que nuestra tierra sea más productiva y competitiva. Además, y de manera paralela, seguimos trabajando en Futur Província, un plan de desarrollo económico con el objetivo de definir un modelo de futuro que multiplique oportunidades económicas y laborales. Trabajamos sin descanso por el progreso de nuestra provincia.
¿Qué importancia da a las políticas sociales en el marco de las competencias de la Diputación? ¿Qué medidas quiere reforzar en este ámbito?
Una sociedad es más fuerte cuanto más apoya la atención social, la natalidad y fomenta la conciliación de la vida laboral y familiar de sus ciudadanos. Y nosotros tenemos un compromiso social con esta provincia que queremos asumir y trabajamos cada día para cumplir. Con 217 millones de euros aprobados este 2025 para que la provincia prospere, cuidamos de las personas con 21,5 millones de euros que garantizan la conciliación en cada rincón del territorio y defienden la autonomía personal y el envejecimiento activo. Invertimos casi un millón de euros para que 78 municipios de menos de 10.000 habitantes tengan Escoleta Matinera, hemos ampliado el servicio de Unidad de Conciliación Familiar dirigido a municipios con población inferior a 1.500 habitantes de 30 a 40 horas semanales y destinamos 1,2 millones al Servicio de Promoción de la Autonomía Personal (SPAP), con 106 unidades activas cuyas horas de servicio a la semana han pasado de 10 a 15. Tres ejemplos de la conciliación real por la que apuesta esta Diputación.
En materia de infraestructuras y territorio, ¿cuáles son los proyectos prioritarios que impulsará la Diputación bajo su presidencia para mejorar la conectividad y los servicios municipales?
Estamos decididos a tejer sinergias entre el mundo rural y la costa para que nadie se quede atrás. Para que cualquier emprendedor que decida apostar por nuestra tierra encuentre recursos y servicios, allá donde se instale. Y con este camino iniciado en julio de 2023, avanzamos en la conectividad de nuestro interior que este año recibe un 20% más que en 2024, alcanzando la cifra récord de 43,8 millones de euros para apoyar a quienes, con menos, hacen más. Defendemos un proyecto integrador, que protege los derechos de todos los ciudadanos, independientemente de dónde hayan decidido establecer su hogar. Porque lo importante son las personas y garantizar sus servicios, sea donde sea. El Plan Impulsa lo hace posible con 15,8 millones de euros decididos a dar respuestas eficaces a las necesidades de los municipios. Las carreteras se refuerzan con 9,4 millones de euros, con un aumento de 800.000 euros más. Y también los caminos rurales, que incrementan en 400.000 euros la inversión. Conexiones vitales para hacer de la nuestra una provincia más sólida y fuerte. Por eso creemos que es crucial contar con una autovía del interior completa y ejecutar el tramo pendiente de la A7, entre La Jana y Vilanova d’Alcolea. La sostenibilidad y la transición energética son objetivos compartidos por administraciones y empresas.
¿Qué planes tiene la Diputación para avanzar en estos campos y cómo puede contribuir el sector privado?
Esta Diputación tiene clara su hoja de ruta en materia energética. Con el Plan Resol, hemos impulsado 44 proyectos para la instalación de placas fotovoltaicas en 34 municipios de la provincia de menos de 1.000 habitantes y actuamos para mejorar la eficiencia energética en 13 municipios de menos de 500 habitantes con la renovación de más de 700 luminarias con tecnología LED para asegurar una iluminación más eficiente y sostenible, junto a cuadros de mando e instalaciones de alumbrado. Es tal nuestro compromiso que hemos ampliado el presupuesto destinado al plan Diputación Resol hasta alcanzar los 2 millones de euros. De dicha cantidad total, se han consignado 1,5 millones de euros para la instalación de placas fotovoltaicas en edificios municipales, 350.000 euros para la mejora de luminarias en municipios pequeños y el contrato de 200.000 euros para el contrato de mantenimiento de todas esas instalaciones. Inversiones con las que los ayuntamientos de los municipios beneficiarios logran reducir los costes correspondientes al consumo de la energía eléctrica, la mejora de la eficiencia energética, así como la disminución de las emisiones asociadas a dichos centros. Y todo ese ahorro económico redunda en nuevas inversiones para seguir mejorando la calidad de vida de los vecinos. Y seguimos. Porque la eficiencia y la sostenibilidad no solo se gana en energía, también en tratamientos. Los que financiamos a través de depuradoras, con 5,3 millones de euros en 2025, o los 2,6 destinados a la defensa del medio natural. Porque proteger nuestras fortalezas nos hace más fuertes, más líderes. Y lo que decimos, lo cumplimos.
Mirando al futuro, ¿cómo le gustaría que se recuerde su mandato como presidenta de la Diputación de Castellón? ¿Qué legado le gustaría dejar en la provincia?
Me gustaría que los castellonenses me recordarán por haber cumplido mi palabra. Mi compromiso, como les dije en campaña, sigue siendo hoy el mismo como gestora. Creo que hay valores que se han perdido y que los políticos tenemos la responsabilidad de recuperarlos. Y uno de ellos es la confianza del ciudadano. Me comprometí a hacer grande a mi tierra y a liderar un cambio. Y cada día me empeño en cumplir la palabra dada. Es un principio en mi vida que deseo que se convierta en el sello de este proyecto que es mi tierra, mi querida provincia de Castellón.




